La Invasión de EE.UU. a Panamá: Una Experiencia Personal
En diciembre de 1989, una familia panameña vivió momentos desgarradores durante la invasión estadounidense que buscaba derrocar a Manuel Antonio Noriega. Este artículo narra la experiencia de Ernesto Mendoza e Isidora Gómez, quienes, tras 37 años de residencia en El Chorrillo, compartieron su historia con su hija Jovana, reviviendo los horrores de esa noche fatídica.
Un Hogar en El Chorrillo
Ernesto e Isidora llegamos a El Chorrillo en los años 70, atraídos por la tranquilidad que ofrecía el barrio. Su hogar, un edificio conocido como “el 15 pisos”, se convirtió en el refugio donde criaron a sus tres hijos. Sin embargo, la paz de su vida cotidiana se vio interrumpida la madrugada del 20 de diciembre de 1989, cuando Estados Unidos lanzó una invasión.
Su hija Jovana recuerda el caos de esos momentos: “Se escuchaba de todo: bombardeos, balas”. Su apartamento estaba ubicado junto al cuartel general de las Fuerzas de Defensa de Panamá, lo que convirtió a su barrio en un objetivo del ataque militar.
La Ruta Hacia la Invasión
El clima en Panamá en diciembre de 1989 era tenso. A pesar de no estar a favor de Noriega, la familia Mendoza Gómez no esperaba que nada cambiaría. La situación se volvió crítica cuando el presidente estadounidense George H. W. Bush decidió enviar entre 20,000 y 30,000 soldados para “llevar a Noriega ante la justicia”.
Eventos Previos a la Invasión
En mayo de ese año, las elecciones generales fueron anuladas por Noriega, lo que generó un clima de represión. Luego, en diciembre, un altercado llevó a que Noriega declarara el estado de guerra contra EE.UU., un hecho que sería el detonante de la invasión.
La Noche del Ataque
La noche anterior a la invasión, un vecino alertó a Ernesto sobre lo que podía suceder. Isidora, confundida, se negaba a creer que su país sería invadido. Sin embargo, después de las 23 horas, los ruidos de explosiones comenzaron a resonar, alterando completamente la tranquilidad de la noche.
Asustados, Jovana y su hermano pequeño corrieron a refugiarse con sus padres. “Yo me tiré con ellos a rezar bajo el colchón de la cama”, recuerda Ernesto, que intentaba proteger a su familia de los peligros exteriores.
Un Barrio Destruido
Cuando la luz del día finalmente llegó, las explosiones cesaron pero el horror permaneció. En la mañana del 20 de diciembre, militares estadounidenses entraron al edificio, ordenando a los civiles salir con las manos en alto. Jovana recuerda claramente el momento: “Salimos, sin saber a dónde íbamos”.
A medida que avanzaban, el panorama era desolador. El barrio estaba cubierto de humo y cenizas; la familia fue testigo de la devastación y el sufrimiento a su alrededor.
Los Días Posteriores
Después de la invasión, los Mendoza Gómez fueron trasladados a la Zona del Canal, donde el Estadio Balboa se improvisó como albergue. Pasaron meses en la base aérea de Albrook, antes de poder regresar a su apartamento, que había sido vandalizado en su ausencia.
La cantidad de víctimas de la invasión sigue siendo un tema de debate, con cifras que varían enormemente. La ONU estima que alrededor de 500 civiles panameños perdieron la vida.
Reflexiones Finales
A pesar del miedo que sintieron, Isidora no guarda rencor hacia los estadounidenses. “Ellos querían a Noriega. Si él se hubiese entregado, eso no hubiese pasado”, dice, reflejando la complejidad de los sentimientos que persisten después de tantas décadas.
Conclusión
La invasión de EE.UU. a Panamá es un episodio trágico que marcó la vida de miles. La familia Mendoza Gómez vivió esta experiencia en carne propia, y su testimonio resuena como un recordatorio de los horrores de la guerra y la búsqueda de paz.
- La familia Mendoza Gómez vivió la invasión de EE.UU. a Panamá en diciembre de 1989.
- A pesar del caos, Isidora y Ernesto intentaron proteger a sus hijos durante el ataque.
- El barrio de El Chorrillo sufrió severos daños y la cantidad de víctimas civiles sigue siendo discutida.
- A pesar del miedo, los sobrevivientes no guardan rencor, reflexionando sobre las decisiones que llevaron a la invasión.

