"Solía ser un chico": lo que aprendí al escribirle una carta a mi padre fallecido y compartirle mi sexualidad.

“Solía ser un chico”: lo que aprendí al escribirle una carta a mi padre fallecido y compartirle mi sexualidad.

Reflexiones sobre el Duelo: La Obra de Fer Rivas

La pérdida de un ser querido puede dejar un vacío profundo, especialmente cuando hay asuntos sin resolver. Fer Rivas, en su primera novela “Yo era un chico”, aborda el dolor de perder a un padre con el que no alcanzó a cerrar ciclos. A través de su historia, Rivas explora el impacto de su relación con su padre, marcada por el silencio y el miedo, y cómo la escritura le permitió confrontar esos sentimientos no expresados.

Un Viaje Personal

Fer Rivas, originario de Barcelona y con solo 16 años al fallecer su padre, se sentía atrapado entre la culpa y la vergüenza de sus propios deseos. La muerte inesperada de su padre lo privó de la oportunidad de hablar sobre todos los sentimientos que llevaba dentro. Diez años después, decidió escribirle una carta que se transformó en un relato catártico sobre su relación con él.

Escribir como Terapia

El proceso de escritura fue para Rivas un camino hacia el entendimiento. A medida que iba escribiendo, se dio cuenta de que podía acceder a memorias y emociones que anteriormente habían estado bloqueadas. “El acto de escribir me permitió organizar mis pensamientos y, de alguna manera, dar voz a lo que había callado durante tanto tiempo”, explica Rivas. Este ejercicio no solo fue liberador, sino que también le permitió ofrecer un retrato más completo y justo de su padre.

Reflexiones sobre el Silencio y la Masculinidad

El autor se adentra en los efectos de la masculinidad en la relación padre-hijo, donde la falta de comunicación y la represión emocional generaron un ambiente de violencia psicológica. “Papá, la forma en la que me trataste tuvo consecuencias profundas en mi vida”, menciona en su novela, abriendo un diálogo sobre lo que significa ser hijo de un hombre que prioriza las normas sociales antes que la conexión emocional.

La Búsqueda de la Validación

Rivas comparte que uno de los aspectos más dolorosos de su relación fue la falta de reconocimiento. “Lo que más me pesaba era la necesidad de ser visto y validado como realmente era”, reflexiona. La distancia y el silencio que caracterizaban su vínculo se convierten en un hilo conductor de su narrativa.

Entendiendo a un Padre

Con el paso del tiempo, el autor ha logrado comprender mejor la figura de su padre, conectando su comportamiento con la historia familiar y los traumas que se transmitieron de generación en generación. “Entender su pasado familiar me ha permitido ver su comportamiento con más claridad”, afirma Rivas, resaltando la importancia del contexto en las relaciones interpersonales.

Reconciliación

A pesar del dolor, Rivas expresa que ha encontrado una forma de reconciliarse con su padre a través de su escritura, permitiéndole explorar no solo el odio, sino también el amor que coexistió en su relación. “El amor y el odio son dos lados de la misma moneda”, concluye.

Una Mirada Hacia el Futuro

El trabajo de Rivas es un recordatorio del poder de la escritura como herramienta de sanación. Al reflexionar sobre su proceso, el autor declara que, aunque la culpa también lo afectó tras la muerte de su padre, ha logrado encontrar su voz y su identidad. “La literatura me ha permitido confrontar no solo a mi padre, sino también a mí mismo”, dice, reconociendo que su ausencia le dio espacio para descubrir quién realmente es.

La Violencia del Silencio

En su obra, Rivas no solo aborda su relación personal, sino que también resalta cómo el silencio puede ser una forma insidiosa de violencia. “El silencio es una de las formas más poderosas de agresión emocional”, enfatiza, aludiendo a que muchas veces es el causante de traumas que perduran en el tiempo.

Conclusión

La novela “Yo era un chico” de Fer Rivas es un viaje complicado pero enriquecedor que invita a reflexionar sobre las relaciones familiares, el duelo y la complejidad de la masculinidad. Al final, la narrativa enfatiza la importancia de la comunicación y la confrontación de los propios sentimientos como un camino hacia sanación.

  • Escribir puede ser una forma poderosa de abordar el dolor y las emociones no expresadas.
  • La masculinidad y el silencio pueden generar un ambiente de violencia emocional.
  • La comprensión de la historia familiar es fundamental para sanar relaciones afectivas.
  • El amor y el odio a menudo coexisten y son parte de la misma experiencia.

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