"Agentes persiguen a personas al salir a sacar la basura": el pastor mexicano que asiste a migrantes ocultos de ICE en Minnesota.

“Agentes persiguen a personas al salir a sacar la basura”: el pastor mexicano que asiste a migrantes ocultos de ICE en Minnesota.

La Cruzada Humanitaria del Pastor Sergio Amezcua en Mineápolis

En un contexto de creciente preocupación por la situación de los migrantes indocumentados en Estados Unidos, el pastor Sergio Amezcua lidera la iglesia evangélica Dios Habla Hoy en Mineápolis, enfocándose en ayudar a quienes se encuentran en situación de vulnerabilidad. Este artículo detalla los esfuerzos de Amezcua tras las redadas del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE) que han impactado a la comunidad latina en Minnesota.

Una Emergencia Humanitaria

La vida de Sergio Amezcua, de 46 años, cambió drásticamente cuando recibió una llamada de emergencia sobre un joven que se lanzó desde un tercer piso en un intento desesperado de escapar de agentes de ICE. “El muchacho estaba lavando su ropa y, al escuchar el ruido en el pasillo, rompió la ventana y se tiró para huir”, relata el pastor. A pesar de sus heridas, el joven logró encontrar refugio a un kilómetro de distancia, donde lo encontraron estoy descalzo y apenas vestido, enfrentándose a temperaturas congelantes.

Desde diciembre del año pasado, parece que esta angustia ha sido una constante. “A diario recibo llamadas sobre casos similares”, explica Amezcua, quien no solo se dedica a la espiritualidad, sino también a la ayuda tangible para aquellos que están siendo perseguidos. “Las familias me piden ayuda para localizar a sus seres queridos detenidos y también para necesidades básicas como alimentación y vivienda.” La inseguridad ha hecho que un 80% de los feligreses de la iglesia decidan ausentarse de los servicios, temerosos de que su situación migratoria pueda exponerlos a redadas.

Impacto de las Redadas de ICE

A pesar de que Minnesota alberga solo una fracción de los migrantes indocumentados en el país, la administración de Donald Trump lanzó la Operación Metro Surge, movilizando a más de 2,000 agentes de ICE en la región. “La gente común es blanco de estas redadas; muchos son arrestados simplemente por salir a tirar la basura”, denuncia Amezcua, sintiendo la tensión en su propia comunidad.

Esta situación se vio agravada por trágicos eventos, como la muerte de dos ciudadanos estadounidenses a manos de agentes de ICE, lo que provocó protestas en la ciudad y una creciente preocupación entre los residentes. En este clima de miedo, Amezcua se encuentra luchando no solo con el desafío de la movilidad de los migrantes, sino también con el impacto en la vida espiritual y emocional de su comunidad.

El Caso de Liam Conejo

Un caso particular que conmocionó a la comunidad fue el arresto de un niño de cinco años, Liam Conejo, junto a su padre. La captura, que fue grabada y compartida ampliamente en redes sociales, despertó la indignación de muchos, llevando a cuestionamientos sobre la lógica detrás de dichas acciones. “¿Por qué arrestar a un niño tan pequeño?”, se preguntó la superintendente Zena Stenvik, encapsulando el horror que muchos sienten ante estas violaciones del derecho humano.

Una Mano Amiga en Tiempos Difíciles

Durante la pandemia, Amezcua ya había organizado esfuerzos humanitarios, y hoy dirige una operación masiva para proporcionar alimentos a las familias migrantes que temen salir por miedo a ser detenidas. “Apoyamos a más de 100,000 personas en nuestra comunidad, repartiendo entre 175 y 200 toneladas de comida cada semana”, afirma con orgullo. Este esfuerzo se sostiene gracias a la generosidad de los feligreses y a alianzas con bancos de alimentos.

El contenido de las despensasvaría cada semana, e incluye no solo alimentos, sino también productos esenciales como pañales y jabón. “No preguntamos quién tiene documentos. Estamos aquí para ayudar a los que lo necesiten”, subraya Amezcua, enfatizando la misión de su iglesia en tiempos de crisis.

Refugio y Esperanza

Amezcua continúa brindando apoyo a aquellos que buscan refugio, y aunque prefiere no entrar en detalles sobre el joven que se lanzó del tercer piso, confirma que está en recuperación. La misión de la iglesia no se limita a satisfacer necesidades físicas; también busca ofrecer amparo emocional y espiritual a una comunidad enardecida y asustada por la presencia de ICE.

Conclusión

Los desafíos que enfrenta la comunidad migrante en Mineápolis son numerosos, pero bajo el liderazgo del pastor Sergio Amezcua, la iglesia Dios Habla Hoy se erige como un bastión de esperanza y apoyo. Su trabajo no solo proporciona recursos materiales, sino que también ayuda a restaurar la dignidad y la fe de aquellos que sienten que el mundo se ha vuelto hostil.

  • El pastor Sergio Amezcua lidera una respuesta humanitaria ante las redadas de ICE en Mineápolis.
  • Más del 80% de los feligreses han dejado de asistir a la iglesia por miedo a la detención.
  • La iglesia distribuye alimentos y suministros esenciales a más de 100,000 personas semanalmente.
  • El miedo y el trauma afectan no solo a los migrantes, sino a la población en general.

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