Es desalentador que en otros países no comprendan por qué tantos abandonamos Venezuela, cuando evidentemente la extrañamos y deseamos regresar.

Es desalentador que en otros países no comprendan por qué tantos abandonamos Venezuela, cuando evidentemente la extrañamos y deseamos regresar.

Arianna de Sousa-García: Un Viaje de Desarraigo y Esperanza

Arianna de Sousa-García es una de los casi 9 millones de venezolanos que han dejado su tierra en busca de un nuevo hogar. En su libro “Atrás queda la tierra”, narra la experiencia de emigrar a Chile, cómo tuvo que explicarle a su hijo su historia de exilio y los desafíos que enfrenta como madre inmigrante. En este artículo, exploraremos su historia personal y cómo refleja la diáspora venezolana.

El Impulso de Emigrar

Después de dejar su carrera como periodista en el diario El Tiempo y su hogar en Puerto La Cruz, Arianna se vio empujada a salir de Venezuela por el bien de su hijo. La crisis económica y la escasez de alimentos hicieron que la situación insostenible. A través de su relato, se muestra la profunda conexión entre el amor maternal y la necesidad de proporcionar un futuro mejor.

Un Cambio Radical

La decisión de emigrar nunca es fácil. Arianna describe cómo la salud de su hijo se vio comprometida por la falta de alimento y la desesperación que sentía al no poder darle lo que necesitaba. A pesar del dolor de dejar atrás su carrera, familia y amigos, el amor por su hijo fue lo que la llevó a tomar esta difícil decisión.

Las Tres Palabras Clave del Libro

El libro que escribió Arianna se basa en tres conceptos fundamentales: desarraigo, empeño y enojo. Cada uno de estos términos encapsula su experiencia y la realidad de muchos otros venezolanos que han dejado su país. El desarraigo simboliza la separación dolorosa de sus raíces, el empeño se refiere al esfuerzo por mantenerse conectado con su cultura y el enojo refleja la frustración por las injusticias vividas.

Cartas a un Hijo

Arianna decidió escribir su historia en forma de carta a su hijo, no solo para recordarle sus raíces, sino también para compartir las luchas y esperanzas de los niños que crecen lejos de sus abuelos. Esta carta se convierte en un puente entre su pasado y el futuro que espera construir en un nuevo país.

Historias Compartidas

En su narrativa, Arianna también incluye las historias de otras personas que han emigrado, desde madres que cargan con sus hijos a través de fronteras hasta las tragedias que enfrentan muchos durante su viaje. Al hacerlo, busca devolver a estas personas su identidad y darles el reconocimiento que merecen.

Venezolanos en el Extranjero

A través de su libro, la autora no solo cuenta su historia personal, sino que también da voz a la experiencia colectiva de los venezolanos en el extranjero. Un sentimiento compartido de enojo y frustración por los prejuicios que enfrentan en otros países, así como la necesidad de ser entendidos como seres humanos con historias y aspiraciones.

Desafíos y Esperanzas en Tierra Nueva

A pesar de los desafíos que enfrentan los inmigrantes, Arianna ha encontrado calidez y apoyo en su nueva comunidad en Chile. Ha descubierto que, aunque existen prejuicios, hay también mucha generosidad y humanidad en su entorno. Su historia es un recordatorio de que la conexión entre seres humanos puede superar fronteras y diferencias culturales.

El Futuro de León

Al mirar hacia el futuro, Arianna espera que su hijo, León, crezca sintiéndose en paz con su identidad y las decisiones que tome. Aunque ella anhela regresar a Venezuela, reconoce que el camino de su familia está lleno de incertidumbres, pero también de oportunidades.

Reflexiones Finales

Arianna de Sousa-García nos invita a reflexionar sobre la experiencia de ser inmigrante, la lucha por mantener vivas nuestras raíces y las esperanzas de un futuro mejor. A través de su historia personal, se convierte en voz de muchos que han cruzado fronteras en busca de dignidad y un nuevo comienzo.

  • La emigración está marcada por el desarraigo y la lucha diaria por un futuro mejor.
  • Es esencial dar voz a las historias de quienes han emigrado, reconociendo su identidad.
  • El amor y la esperanza son motores poderosos en momentos de dificultad.
  • La conexión entre comunidades puede ser un refugio y un puente hacia la aceptación.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *