La dura lucha de Catalina por una muerte digna
En este artículo exploraremos la historia de Catalina Giraldo, una psicóloga colombiana de 30 años que ha enfrentado un arduo camino de sufrimiento debido a su salud mental. Diagnosticada con trastorno depresivo mayor, trastorno límite de la personalidad y trastorno de ansiedad, Catalina ha buscado incansablemente una forma de aliviar su dolor, llegando a solicitar asistencia médica al suicidio después de haber agotado todas las alternativas disponibles.
Una vida marcada por el sufrimiento
Catalina ha navegado por un complejo cuadro psiquiátrico durante más de diez años, ensayando cerca de cuarenta tratamientos diferentes, que van desde psicoterapia hasta terapia electroconvulsiva. En sus palabras, “yo siento que es un infierno. A mí me cansa mucho tener que estar todo el tiempo lidiando con eso […] Para mí ya es suficiente”. Esta declaración resuena con la intensidad de su lucha, que se ha visto agravada por múltiples hospitalizaciones y varios intentos de suicidio.
Una solicitud inédita
A finales de 2023, Catalina decidió realizar una solicitud poco común al sistema de salud colombiano: el acceso a la asistencia médica al suicidio. Este mecanismo le permitiría consentir un procedimiento que le ayudase a poner fin a su vida de acuerdo con sus propias decisiones.
A diferencia de la eutanasia, donde un médico administra el fármaco letal, en el suicidio asistido es el propio paciente quien toma la sustancia. A pesar de que Colombia ha realizado avances significativos en el reconocimiento del derecho a una muerte digna, Catalina no ha podido acceder a este recurso ni a la eutanasia, ya que se le ha negado en ambas ocasiones debido a las especificaciones de su condición médica.
El camino a la eutanasia
En septiembre de 2025, tras charlas con su familia y médicos, Catalina solicitó la eutanasia a su EPS, la entidad encargada de gestionar su salud. Sin embargo, su solicitud fue rechazada bajo el argumento de que no padece una enfermedad grave e incurable y todavía existen tratamientos que intentar.
Su abogado, Lucas Correa Montoya, sostiene que el hecho de que existan tratamientos no debería ser un impedimento para acceder a la eutanasia, resaltando que siempre hay alternativas que explorar. En consecuencia, Catalina se vio obligada a buscar asesoría legal y presentó una acción de tutela para reclamar su derecho a una muerte digna.
El camino hacia el suicidio asistido
Con la ayuda de Correa, Catalina decidió pedir asistencia médica para el suicidio. Sin embargo, su EPS volvió a rechazar la solicitud, alegando que no tienen la facultad legal para concederla ante la falta de regulaciones específicas del Ministerio de Salud.
La incertidumbre legal
En 2022, la Corte Constitucional de Colombia dictó que un médico no comete un delito al asistir a un paciente que sufre por una enfermedad grave, siempre y cuando haya un consentimiento informado. No obstante, la falta de regulación específica ha generado confusión y limitaciones en la práctica del suicidio asistido.
El Congreso, encargado de establecer estas regulaciones, aún no ha dado respuesta ni a la eutanasia ni al suicidio asistido, creando un vacío legal que prolonga la lucha de Catalina.
La difícil batalla de Catalina
En noviembre de 2025, Catalina presentó una acción de tutela ante un juez, reclamando su derecho a la asistencia médica al suicidio. El juez, sin embargo, desestimó la solicitud, argumentando que Catalina no había agotado todas las vías posibles, como la revisión de su solicitud de eutanasia por un segundo comité médico.
Para su abogado, esta decisión es errónea, ya que Catalina no está pidiendo eutanasia, sino la opción de suicidio asistido, un camino que busca abrir para sí misma y para otros en situaciones similares.
Una esperanza en el futuro
Catalina y su abogado esperan que la Corte Constitucional tome su caso y lo revise, lo que podría establecer un precedente y permitir que ella sea la primera en acceder a asistencia médica al suicidio en Colombia. “Catalina es consciente de que se necesita dar esta lucha para abrir la puerta a la conversación sobre un suicidio seguro, acompañado y protegido”, menciona Correa.
Para Catalina, optar por el suicidio asistido es un acto de amor hacia sí misma y hacia su familia, buscando poner fin a su sufrimiento de manera pacífica y menos traumática. “Tal vez de esta manera ocasiono el menor sufrimiento posible. Tal vez de esta manera ellas me pueden acompañar en el proceso”, expresa en su entrevista.
Conclusión
La historia de Catalina Giraldo es un reflejo del dolor que miles de personas enfrentan en su lucha contra enfermedades psiquiátricas severas. A través de su solicitud de asistencia médica al suicidio, Catalina busca no solo liberar su dolor, sino también abrir un debate sobre el derecho a una muerte digna en Colombia.
- Catalina vive con un severo cuadro psiquiátrico y ha probado múltiples tratamientos sin éxito.
- Solicitó asistencia médica al suicidio tras la negación de la eutanasia por parte de su EPS.
- La falta de regulaciones en Colombia dificulta el acceso a la asistencia médica al suicidio.
- Se espera que su caso pueda sentar un precedente para otros en situaciones similares.

