Accidente del Tren Interoceánico: Detalles y Conclusiones
El descarrilamiento del Tren Interoceánico, ocurrido el pasado 28 de diciembre en la ruta Salina Cruz-Coatzacoalcos en Oaxaca, dejó un trágico balance de 14 fallecidos y numerosos heridos. Este incidente ha generado múltiples versiones y especulaciones; sin embargo, autoridades federales y expertos del sector ferroviario han comenzado a esclarecer los hechos y el estado de la infraestructura.
Estado de la Infraestructura
Según los técnicos consultados, la línea ferroviaria Z cumple con las normativas vigentes. La investigación ha revelado que el accidente fue resultado de una conducta operativa inadecuada. La rehabilitación del tramo afectado incluyó la sustitución integral de rieles, durmientes y balasto, utilizando materiales nuevos. También se renovó el sub-balasto y se instalaron fijaciones de alta resistencia, garantizando así el escantillón adecuado de la vía.
Seguridad en la Ruta
El trayecto que une Ixtepec y Matías Romero, así como las curvas entre La Mata y Chivela, se ajusta a los estándares técnicos modernos y opera de manera segura, siempre que se respeten las restricciones de velocidad. Estas curvas forman parte del diseño original de la vía desde principios del siglo XX y, a lo largo de las décadas, han soportado el tránsito de trenes de carga y pasajeros sin incidentes significativos. Un claro ejemplo es la curva de “la pera” en Cuernavaca, que se ha mantenido sin modificaciones para no afectar a las comunidades cercanas.
Equipamiento de Seguridad
Contrario a las afirmaciones sobre posibles fallas en la seguridad, las locomotoras están equipadas con velocímetros, sistemas de radiocomunicación P25, pedales de hombre muerto y alarmas operativas. Además, las vías cuentan con la señalización adecuada y reciben un mantenimiento preventivo y correctivo de manera regular. Aunque parte de la flota de locomotoras tiene su origen en las décadas de 1980 y 1990, todas fueron rehabilitadas antes de entrar en servicio. Los coches de pasajeros adquiridos en 2023 han sido modernizados en sus bogies y frenos, cumpliendo con los estándares de la Asociación Americana de Ferrocarriles.
Análisis del Accidente
La información disponible a través de la Fiscalía General de la República (FGR) indica que el tren ingresó a la curva de Nizanda a 65 kilómetros por hora, superando el límite permitido de 50 km/h. Este exceso de velocidad, del 33 por ciento, aumentó la fuerza centrífuga, lo que provocó el descarrilamiento de la locomotora y cuatro vagones. Las pericias no hallaron fallas en los rieles, durmientes, balasto, ruedas ni frenos, confirmando que todos los componentes cumplían con los márgenes de seguridad establecidos.
Investigación y Futuro
La legislación ferroviaria estipula que la definición y verificación de las especificaciones técnicas corresponde a la Agencia de Trenes y Transporte Público Integrado, que, junto con la Secretaría de Marina, supervisó la rehabilitación. En este contexto, el Gobierno de México, a través de la ATTRAPI y la Presidencia de la República, ha anunciado que se contratará a un tercero independiente para evaluar todas las fases del desarrollo ferroviario y buscar una certificación internacional antes de reanudar el servicio de pasajeros.
En resumen, el accidente no se atribuye a deficiencias estructurales, sino a una operación que se realizó fuera de norma.
Conclusión
El accidente del Tren Interoceánico ha puesto en evidencia la importancia de seguir las normativas y procedimientos establecidos para garantizar la seguridad en el transporte ferroviario. Aunque la infraestructura cumple con las regulaciones, el respeto a los límites de velocidad es fundamental para evitar futuras tragedias.
Aspectos Clave
- El accidente no se debió a fallas estructurales de la vía.
- El tren circulaba a una velocidad superior a la permitida en una curva.
- Toda la infraestructura había sido rehabilitada y cumplía con normativas vigentes.
- Se implementará una auditoría independiente antes de reanudar el servicio.

