Impacto del Terremoto en Manizales: Testimonio de un Habitante
El periodista y meteorólogo Luis Felipe Molina, quien ha vivido la mayor parte de su vida en Manizales, ha compartido su experiencia tras el devastador terremoto de magnitud 7,4 que sacudió Occidente de Colombia este lunes. Aunque el epicentro se localizó en San José del Palmar, en el Chocó, las vibraciones se sintieron fuertemente a unos 150 kilómetros de distancia, particularmente en la famosa región del Eje Cafetero, que incluye a Manizales. Esta zona ha sido testigo de varios sismos a lo largo de su historia.
Recuerdos de un Sismo Pasado
“Yo viví el terremoto del 25 de enero de 1999 cuando tenía solo 6 años”, comenta Molina, quien agrega que desde ese momento quedó cautivado por los fenómenos sísmicos. “Los terremotos en esta área ocurren con cierta periodicidad; han pasado en los años 1962, 1979 y 1999, aunque desde entonces no habíamos experimentado temblores de tal magnitud”, explica con preocupación.
La Importancia de la Sismoresistencia
El periodista señala que, a raíz de las experiencias pasadas, Manizales cuenta con un código de sismoresistencia muy estricto en la construcción de edificios. Sin embargo, admite que “siempre hay quienes eluden las normas”. Por ejemplo, su propio edificio de 17 pisos, construido bajo las regulaciones actuales, resistió la potente sacudida del terremoto.
“Todo en mi apartamento se movía. Desde la ventana, observaba los edificios tambalear. De mis 450 libros, solo unos pocos quedaron en pie. El sonido de cristales rompiéndose y gritos llenaban el ambiente”, recuerda.
Momentos de Caos y Temor
Molina estaba en el gimnasio de su edificio cuando comenzó a sentir el movimiento. “Fue un impulso instintivo correr hacia mi apartamento”, dice. Al sentir que la situación se calmaba, salió a la calle, donde encontró a la comunidad en estado de pánico. “Hubo mucha incertidumbre, no teníamos energía ni teléfonos operativos, y la gente se aglomeraba en las calles, temiendo réplicas”, relata.
El Estado de la Ciudad Tras el Terremoto
El impacto fue devastador. El aeropuerto y la carretera que conectan Manizales con Bogotá se encuentran cerrados. El alcalde de la ciudad, Jorge Eduardo Rojas, confirmó la muerte de al menos dos personas y declaró que “más de 12 edificios” y “más de 20 viviendas” se han visto gravemente afectados o destruidos totalmente, además de reportar fugas de gas y daños en la infraestructura eléctrica.
“La ciudad ha desplegado todos sus recursos de respuesta, pero no estamos logrando satisfacer la demanda”, añadió el alcalde, describiendo la situación como “muy trágica y complicada” para los residentes.
Daños Emblemáticos
Una de las imágenes que más ha conmovido es la de la catedral de Nuestra Señora del Rosario de Manizales, que presenta una de sus torres notablemente inclinada. “Construida en los años 30, es nuestro símbolo. Ya había perdido una torre en el terremoto de 1962, y ahora se ha visto afectada la torre nororiental”, explica Molina. A pesar de su antigüedad y falta de sismoresistencia, la catedral logró mantenerse en pie.
“Me imagino que esta noche muchos de nosotros pasaremos en vela, preocupados por la posibilidad de réplicas”, concluye el periodista en una videollamada a BBC Mundo desde su hogar.
Conclusión
El reciente terremoto ha rememorado las experiencias pasadas de los habitantes de Manizales y ha resaltado la importancia de la sismoresistencia en la construcción. A pesar de los daños, la comunidad se mantiene unida ante la adversidad.
Aspectos Clave
- El terremoto de magnitud 7,4 tuvo su epicentro en San José del Palmar, Chocó.
- Manizales enfrenta importantes daños en infraestructuras y la población está en estado de alerta.
- La importancia de las regulaciones de sismoresistencia ha sido crucial para reducir daños en edificios.
- La comunidad se une en momentos difíciles, mostrando resiliencia ante la tragedia.

