El Llamado Urgente de la Iglesia Católica ante el Desplazamiento Forzado en México
El Estado mexicano se enfrenta a la imperiosa necesidad de establecer un marco legal que prevenga y aborde de forma integral el desplazamiento forzado de personas, un mensaje claro expuesto por la Iglesia católica. Esta exigencia fue una de las conclusiones más destacadas del Primer Encuentro de Personas Desplazadas y Acompañantes de los Pueblos Originarios y Afromexicanos, llevado a cabo recientemente en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.
Reconocimiento del Desplazamiento Forzado
Los participantes del encuentro solicitaron al Estado mexicano que reconozca de manera franca y sin ambigüedades la realidad del desplazamiento forzado. Subrayaron que “la gobernanza criminal sobre nuestros territorios sigue forzando a los pueblos a huir”. Este contexto hace evidente la violencia, la división y la presión que sufren las comunidades, incluyendo la obligación de participar en actividades criminales en beneficio de intereses ilícitos.
Violencia y Crímenes
El documento final del encuentro, respaldado por cuatro obispos de la Comisión Episcopal para la Pastoral Social, detalla cómo la amenaza de violencia se manifiesta a través de:
- Intimidación y extorsión
- Secuestros y desapariciones
- Asesinatos y masacres
Los líderes religiosos y las personas desplazadas hicieron hincapié en la urgencia de que el Estado implemente acciones concretas, resaltando que la “narrativa de paz” proclamada por las autoridades no es suficiente para mitigar el sufrimiento de los mexicanos desaparecidos en diversas partes del país.
El Efecto del Reclutamiento Forzado
La Comisión Episcopal para la Pastoral Social planteó que el reclutamiento forzado transforma a jóvenes y comunidades en “carne de cañón y chivos expiatorios” debido a la inacción y complicidad de aquellos que deben proteger a la ciudadanía. A pesar del discurso de paz, las comunidades continúan enfrentando “el dolor, el llanto, la ejecución, la cárcel y la muerte”, especialmente entre las más vulnerables.
Consecuencias de la Violencia Criminal
Los encuentros revelaron que el desplazamiento forzado es una realidad dolorosa y persistente, influenciada por múltiples factores. Sin embargo, se decidió enfocar la discusión en las consecuencias de la violencia criminal, que se ha intensificado en los últimos años.
Según los participantes, esta violencia interrumpe los proyectos de vida, obligando a familias enteras a abandonar sus territorios, donde han cultivado su identidad. Abogaron por el derecho de las comunidades a habitar sus tierras, ya que en ellas residen su memoria y tejido comunitario.
Derecho a la Tierra y la Comunidad
Los asistentes afirmaron: “Todas y todos somos guardianes de la tierra y el territorio; tenemos derecho tanto a quedarnos como a movernos sin ser agredidos y la responsabilidad de protegerla del despojo y ecocidio”, en el marco de la reunión celebrada en la parroquia de Nuestra Señora de la Candelaria, ubicada en el ejido Copoya, en Tuxtla Gutiérrez.
Firmantes del Posicionamiento
Entre los obispos que respaldaron el pronunciamiento se encuentran:
- Rodrigo Aguilar Martínez, obispo de la Diócesis de San Cristóbal de las Casas
- José Hirais Acosta, obispo de la Diócesis de Huejutla y presidente de la Dimensión Episcopal para la Pastoral de los Pueblos Indígenas y Afroamericanos
- Eugenio Andrés Lira Rugarcía, obispo de la Diócesis de Matamoros-Reynosa
- Engelberto Polino Sánchez, obispo de la Diócesis de Tepic
- Gilberto Hernández García, asesor de la Comisión Diocesana de la Tarea Social
Acciones del Gobierno Federal
Este pronunciamiento de la Iglesia se produce poco después de que la Secretaría de Gobernación anunciara la creación de una mesa permanente de trabajo en Ciudad Cuauhtémoc, Chihuahua, para atender a las comunidades tepehuanas desplazadas por el crimen organizado. Se colaborará con la Secretaría de la Defensa Nacional y la Guardia Nacional para evaluar las condiciones de las comunidades y planificar acciones que aseguren el retorno seguro de las familias que deseen regresar a sus hogares.
Conclusión
El desplazamiento forzado es un fenómeno que afecta a numerosas comunidades en México, y es vital que el Estado tome medidas efectivas para abordar esta crisis. La Iglesia católica, junto a los desplazados, lanza un llamado a la acción para proteger la dignidad humana y restablecer la seguridad en los territorios.
Principales Conclusiones:
- Necesidad de un marco legal para prevenir el desplazamiento forzado.
- Reconocimiento claro del desplazamiento forzado por parte del Estado.
- Acciones concretas para abordar la violencia criminal y su impacto en comunidades.
- Derecho de las comunidades a permanecer y proteger su territorio.

